En las sociedades en que vivimos basadas en el capitalismo, no solo las nuevas generaciones están enfermando, sino también la naturaleza, con la “triple crisis planetaria”: La alteración del clima, la pérdida de biodiversidad, la contaminación (emisión de gases efecto invernadero), esta sociedad que según Byung Chul Han llama «la sociedad del cansancio», «del aburrimiento», así como también podemos llamarla la sociedad del espectáculo, propuesto por el filósofo y cineasta francés Guy Debord en su libro “La sociedad del espectáculo” año 1967, que sostiene que el espectáculo no es solo un conjunto de imágenes, sino “una relación social entre personas mediatizadas por imágenes”, donde critica la cultura del consumo de la posmodernidad y del fetichismo de la mercancía.
Una forma de vivencia que surge de una falta de sentido que se vuelve enfermizo, que afecta a familias y grupos de personas, estas personas se vuelcan en el mundo a nuevas formas de reorganización. De esta manera, en estos últimos años, debido al cambio climático, nos enfrentamos a una nueva manera de mirar el modelo económico, países señalan la necesidad de comprender las nuevas empresas desde la sustentabilidad, integrando de manera equilibrada los aspectos financieros, sociales y ambientales, intentando que generaciones futuras puedan satisfacer sus necesidades promoviendo un consumo consciente y reduciendo el impacto ambiental negativo a cambios de vida.
No hay estadística a nivel mundial, pero las personas desean vivir más integrados a la naturaleza, la funcionalidad al sistema queda en variadas formas fuera del modelo, personas que están con preocupación por los impactos del cambio climático, está permeando en la mayoría de los sectores de nuestro universo.
Este aumento de conciencia ambiental permite cambios en el comportamiento hacia la búsqueda de estilos de vida más armónicas y acordes con lo natural, De esta manera, se transforma en alternativas al sistema neoliberal, como: la economía social, la economía circular, el decrecimiento, el cooperativismo y otras teorías que proponen modelos económicos más equitativos, menos dependientes del mercado.
Es así como podríamos vislumbrar, de aquí a algunas décadas, las nuevas generaciones sensibles a lo natural, con todo a su alcance, inmersos en la tecnología y en la Inteligencia artificial (IA), No obstante, un planeta tierra enfermándose, individuos vulnerables psicológica y socialmente.
¿Se dejará atrás un mundo estresante que manipule a las personas para solo producir y consumir?.
La respuesta ya no deberia ser quizás , es imperativo hacer algo. Se propone de esta manera, recurrir a sistemas de transición y de cooperación, donde la equidad deberá ser la base para que se sostenga un mundo más ecológico y donde las nuevas generaciones empoderadas en la inteligencia artificial, con sectores capitalistas obsoletos que tendrán el dinero, pero no la eficiencia tecnológica, deberán coexistir transitando hacia un nuevo sistema occidental.